Mayo | Cuando todo pasa de jalón
- hace 2 días
- 1 min de lectura
Hay períodos en la vida que se sienten así: estás haciendo cosas, sí.
Pero nada parece moverse.
Desde que regresé de Australia en agosto, han pasado nueve meses. Y lo curioso es que se fueron volando… y a la vez no. El tiempo corría, pero la sensación era de quietud. Como si todo estuviera tomando forma por debajo, sin que yo pudiera verlo todavía.
Y luego llegó mayo.
Mayo fue fugaz en el mejor sentido. Viajes, terminar la agenda, planear la campaña, rediseñar la página web y por fin empezar los trámites para volver a Australia a mitad de año.
Todo de un jalón.
Creo que así funciona a veces. Los períodos que se sienten estancados no son tiempo perdido. Es el tiempo en que algo se está gestando. Y cuando por fin está listo, todo llega junto.
No sé si hay una forma de prepararse para eso. Pero sí creo que hay algo importante en aprender a confiar en los períodos quietos, aunque se sientan interminables.
Aunque parezca que nada avanza.
Porque a veces sí está avanzando. Solo que todavía no se ve.



Comentarios